Julio Romero de Torres, vida y obra (Parte I)

Hola a tod@s! En este post os quiero acercar un poquito más la figura de Julio Romero de Torres, el pintor más ilustre de nuestra ciudad, ya que el próximo 10 de mayo se celebra el 90 aniversario de su muerte. Por su extensión, este post estará dividido en dos partes, por un lado el post que os traigo hoy sobre su vida, de la que os hablo muy resumidamente y, por otro, el siguiente post en el que os hablaré de su obra.

Sé que una biografía es algo complejo, normalmente están cargadas de fechas y datos que, una vez se leen se olvidan, así que he intentado escribir una biografía lo más amena posible, sin demasiadas fechas y sin datos que no os van a servir nada ni a agradar la lectura. Espero que así os sea más fácil conocer un poquito más y mejor a uno de los grandes de Córdoba.

Julio Romero de Torres nació en Córdoba el 9 de noviembre de 1874 en el seno de una familia de artistas. Con tan solo 10 años empezó su formación y su primer maestro fue su padre Rafael Romero Barros quien, además de un gran pintor, fue Director del Museo Provincial de Bellas Artes y Conservador del Museo Arqueológico de Córdoba y tanto Julio como sus hermanos, Rafael y Enrique, aprendieron de él la técnica y el manejo de los pinceles, entre otras cosas, y llegaron a ser grandes pintores. Sus primeras obras salieron del estudio familiar, situado en el Museo de la Plaza del Potro, siendo su primera obra conocida “La huerta de los Morales”.

La huerta de los Morales, finales del siglo XIX

En 1899 se casó con Francisca Pellicer López de cuya unión nacieron Rafael, Amalia y María. Durante este tiempo fue profesor en la Escuela de Artes y Oficios y trabajó en la restauración del artesonado de la Mezquita-Catedral.

A partir de entonces, empieza a relacionarse con el círculo intelectual y artístico de Madrid, entablando una gran amistad con el escritor Valle-Inclán, una de las grandes figuras del modernismo y quien le invitó a conocer a los grandes maestros de la pintura universal. Así fue como Julio Romero de Torres comenzó a viajar: en Italia admiró a los grandes artistas del Renacimiento, en Francia descubre el modernismo de Gustave Moreau; en Inglaterra conoce el Prerrafaelismo de Puvis de Chavannes y Burne Jones; y viaja también a los Países Bajos y a Marruecos. Después vive a caballo entre Madrid y Córdoba, siempre acompañado de su inseparable galgo Pacheco, a quién pintó también en sus obras.

Diana, 1924

Con la obra “Musa gitana” ganó su primera medalla en la Exposición Nacional de 1908, en 1911 obtuvo el Primer Premio en la Exposición de Barcelona con “Retablo de amor”, y en 1913 el Primer Premio en la Internacional de Múnich.

Musa gitana, 1907

En la Exposición de 1915 sus cuadros aspiraban a la medalla de honor pero tras no conseguirla y algún que otro disgusto previo, decidió retirarse definitivamente de las Exposiciones Nacionales. Sin embargo, el éxito le llegó en Buenos Aires, en 1922, a donde había viajado con su hermano Enrique para acudir a la inauguración de su  exposición en la Galería Wittcomb.

En 1930, aquejado de un problema hepático, decidió volver a Córdoba, a su tierra, para recuperarse. En este tiempo realizó, en el estudio de su casa de la Plaza del Potro, su última y más conocida obra: “La chiquita piconera”. Murió el 10 de mayo de ese mismo año y toda la ciudad acudió en masa a su entierro brindándole una emotiva despedida.

La chiquita piconera, 1930

Julio Romero de Torres fue, además de un gran artista, Catedrático de Ropaje en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, miembro de la Real Academia de Córdoba, miembro de la Real Academia de San Fernando y, desde 1922, Hijo Predilecto de Córdoba.

No olvidéis que, para completar su biografía, en el próximo post os hablaré de su obra ¡No te lo pierdas! Mientras tanto, si tienes cualquier duda o apunte podéis escribirme a mi correo, estaré encantada de leeros y responderos.

Saludos.

Autor/a: Alba Mª Pino Molina

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