La Iglesia de San Lorenzo
La Iglesia de San Lorenzo

Hoy os traigo un post en el que os hablo de una de las joyas de nuestro patrimonio, la Real Parroquia de San Lorenzo Mártir o, como todos la conocemos, la Iglesia de San Lorenzo, declarada Bien de Interés Cultural en 1985.

La Iglesia de San Lorenzo se encuentra situada en la zona de la Ajerquía, en el conocido barrio de San Lorenzo y en la plaza que lleva el mismo nombre. En época musulmana ocupaba su lugar la mezquita del arrabal de Almunia de al-Mugira. En 1884, durante unas obras de restauración, se encontró la lápida conmemorativa de la fundación de la mezquita, en la que se podía leer: “Sólo hay poder y fuerza de Alá. La señora Mustak, madre del príncipe de Almugira, ordenó hacer este alminar y la galería contigua y la obra de nueve naves de esta mezquita. Esto se terminó con ayuda de Alá bajo la dirección de Gafarben Abderramán, su oficial. En el Ramadán del año trescientos”.

Tras la conquista cristiana por Fernando III el Santo, en 1236, se utiliza la mezquita como iglesia aunque poco después, en 1272, se inician las obras de derribo de la mezquita y construcción de la Iglesia. Hoy forma parte de las catorce conocidas como iglesias fernandinas de la ciudad (iglesias construidas, por orden de Fernando III el Santo, sobre las mezquitas de barrio musulmanas tras la conquista cristiana de Córdoba).

En ese momento el barrio empezó a ocuparse por familias adineradas pero, cuando estas se trasladan al centro de la ciudad, serán los agricultores quienes lo ocupen.

El antiguo alminar de la mezquita se siguió utilizando como torre de la iglesia hasta que en 1555 Hernán Ruiz el Joven construye el campanario renacentista que vemos hoy en día y que se culminó con la figura de San Lorenzo. Esta torre-campanario se construye sobre el antiguo alminar de la mezquita musulmana cuyos restos pueden verse hoy en día en el interior de la Iglesia.

En 1687 se realizó una obra que alteró todo el interior tras un grave incendio. Cien años después la iglesia recupera su esplendor aunque lo hará en el estilo de aquel momento, por lo que se le añaden bóvedas de yeso y se enlucen sus muros, pasando a tener un aspecto y estilo barroco.

Desde entonces no han parado de sucederse las intervenciones y reformas en esta iglesia aunque es importante saber que todas las realizadas a lo largo del siglo XX han ido encaminadas a devolverle su aspecto original. Por eso, tras todos los añadidos y reformas que ha sufrido con el paso del tiempo, hoy presenta una estructura gótico-mudéjar de una belleza incuestionable. Posee la típica estructura de las iglesias andaluzas de la época: formada por una planta rectangular de tres naves, sin crucero y con la cabecera en forma de ábside. En la portada principal se encuentra un porche sustentado por tres vanos apuntados, esto no se corresponde con la tendencia de las iglesias andaluzas del momento por lo que se cree que se corresponde a un añadido posterior. La parte superior del hastial está coronado por un hermosísimo rosetón gótico-mudéjar considerado el mejor de todas las iglesias fernandinas de Córdoba.

Pero si por algo es conocida esta bonita iglesia cordobesa es por sus pinturas murales, unas de las mejores obras que se conservan en Andalucía de pintura al fresco de influencia italiana del siglo XIV. Estas pinturas fueron descubiertas en 1966 cuando decidieron retirar las bóvedas barrocas que las tapaban desde la reforma de 1687. Sin embargo, siguieron tapadas hasta el año 2009, esta vez por un retablo. En el 2009 y tras dos años de reformas, la iglesia abrió de nuevo al culto y fue entonces cuando las pinturas quedaron a la vista. Son consideradas “la lección de catequesis más antigua que ha llegado a nosotros” y en ellas se representan ocho escenas: el Beso de Judas, el Prendimiento, las burlas de los soldados a Jesús, la cruz a cuestas, la Crucifixión, el descendimiento, el entierro y la Resurrección. Cuentan con 2,20 metros de ancho la escena central y 3,8 metros las de los extremos. En los muros inferiores santos y profetas a tamaño natural y, en la bóveda, serafines y dragones aludiendo al Apocalipsis.

Esta iglesia es la sede de tres cofradías: la Entrada Triunfal en Jerusalén, Ánimas y el Calvario. También se encuentra aquí la hermandad de gloria de Nuestra Señora de Villaviciosa y en ella se venera a la Virgen de los Remedios y una reliquia de San Lorenzo.

Santísimo Cristo del Remedio de Ánimas

Espero que con este post hayas conocido la historia y los secretos que encierra esta iglesia tan bonita y tan especial que tenemos en Córdoba. Si tienes alguna duda o apunte escríbeme a mi correo y estaré encantada de leerte y contestarte. Y recuerda, si te ha gustado, compártelo. ¡Muchas gracias!

¡Saludos!

Autor/a: Alba Mª Pino Molina

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